1.4.06

BIIP BIIP



Suena un aparatito pegado al parabrisas. Pago un peso cada 34 metros de carretera. En horas peak, un peso cada 17 metros. Sólo pago los metros que uso. Es lo más justo que hay. Si alguien queda en pana de bencina, multa.

¿Porqué voy a subvencionar al conductor distraído?

Biiip. Suena la máquinita del empleado municipal para cobrarme el estacionamiento. Veinte pesos por cada minuto en que mi auto ocupa un lugar escaso. Lo más justo que hay.

Tomo el metro. Biiip. Se descuentan 460 pesos de mi tarjeta inteligente.Todo debiera ser así.

Paseo, cruzo la calle. Biiip. Se descuenta un peso de mi chip intradérmico. Pura justicia. Sólo pago lo que ocupo. ¿Porqué va a pagar uno por veredas que ocupa otro?

Tomo una escalera mecánica. Biiip. 5 pesos. Si tomo la escalera normal, 2 pesos. La opción es mía. El sistema respeta mi libertad.

Me canso. Hay un banco en la plaza. Me siento a la sombra de un árbol. Biiip. Me descuenta 10 pesos cada 5 minutos de reposo. Una ganga. El único pequeño problema es que si me levanto recién sonado el bip, pierdo los cuatro minutos que quedan. Todo se puede mejorar.

Si a un ciudadano imprudente se le acaban los pesos de su cuenta, el chip intradérmico suena diferente: bip-bip-bip. El individuo sabe que no debe dar un paso más. Será recogido por un camión especial y trasladado a un módulo donde recibirá mantención básica hasta que alguien deposite en su cuenta. Al salir, le serán descontados los gastos en que el irresponsable hizo incurrir al fisco.

Despierto. Mi torcido subconsciente ha transformado el ring del despertador en un bip.

Todo ha sido un mal sueño. Aliviado, miro salir el sol sobre mi ciudad modelo.

28.3.06

APIO VERDE PARA MI




¿Vamos retrocediendo?

No, simplemente avanzamos para otro lado. No, no me malinterpreten pero la verdad es que no sé, hay pequeños instantes en la vida donde finalmente uno puede tener la distancia para abstraerse y entender, y quizás solo por unos pocos segundos, que sufrir a los 20 años una derrota es parte del juego y que bajo ningún punto de vista debemos pensar que va ser la constante de nuestras vidas.

De hecho, tal como lo afirma Gumucio (en otra de las citas que me encantaría robar pero por pudor no puedo)

la tragedia, y la flojera, es transformar los primeros fracasos, los de los veinte, en los definitivos, en los últimos”.

¿A qué viene esto?

Hoy estoy de cumpleaños, me acerco raudamente a los 40, y de acuerdo a lo que manda nuestra querida sociedad debería estar sufriendo inconmesurables grados de angustia y ahogarme en los mares de dudas más profundos porque culpa de algún pelotudo que se le ocurrió anotar la fecha de mi nacimiento y contarle al resto para que me lo recuerden año a año…

Pero no gracias, paso.

Y paso, porque en realidad el día de mi cumpleaños no tiene que ver con los años que tengo, si no, con lo que he hecho en todos estos años. Y por ahí nunca me puedo equivocar.

Están los amigos, las historias, las risas, los besos, los amores que fueron o pudieron ser, la curiosidad, las búsquedas, las angustias (que ya se fueron y por lo tanto se les puede mirar de frente) y lo mejor, bueno lo mejor siempre está por venir.

Yo sé que nos gusta sufrir, que a ratos siento que Calamaro escribió “socio de la soledad” pensando en mí y que cuando no nos resultan las cosas sentimos que se nos acabo el mundo. y a mi la ultima vez que se me acabo el mundo fue este verano .Pero como les he dicho otras veces, tranquilos, es parte del viaje, nunca el destino final.

¿Qué que me pasa ?

Nada, me tengo fe.

¿Alguna razón en especial?

Menos de las que yo quisiera (bueno, aclaremos que soy inconformista por naturaleza) pero igual, será que estoy esperando celebrar mi cumpleaños esta noche para tener a mis amigos juntos, y reirnos, conversar, recordar tiempos idos y por que no quedar todos borrachos, con la sola conciencia de que en realidad somos invencibles.
Como ven, la vida a veces no es tan complicada…

Y sí se complica, enchúfense los audífonos, salgan a caminar, escuchen “live forever” bien alto, y juegen a ser estrellas de rock. Eso nunca está de más.

En fin. Los dejo, tengo cosas que preparar.

26.3.06

VALE LA PENA IR A MISA



Yo fui bautizado en la religión católica, no me confirmé porque me pareció un acto saludable de rebeldía -del que, perdónenme la terquedad, no me arrepiento-, dejé de ir a misa y rezar cuando cumplí los 18 años, y durante mucho tiempo -más de 15 años- me mantuve alejado de la iglesia católica y, por supuesto, de todas las iglesias.

Me aparté de las prácticas y rituales religiosos en los que fui celosamente educado por una sencilla razón: porque pensé y sentí que las enseñanzas de la iglesia en algunos de los temas que más conflictos me planteaban -por ejemplo, la sexualidad- estaban divorciadas de la realidad y la sensatez.

Le di la espalda a Dios porque creí honestamente que su iglesia defendía unas ideas que me condenaban a la infelicidad.

Esto que me pasó a mí no es nada atípico. Muchos jóvenes rompen con la iglesia católica porque no encuentran en ella, en su prédica y su liturgia, las respuestas a sus problemas, y porque perciben sinceramente que las cosas que la iglesia dice están fuera de la realidad.

Hace más o menos un año, no sé bien por qué, volví a rezar.

Trato de rezar en las mañanas y en las noches, y también, todo hay que decirlo, cuando me subo a un avión y recuerdo la fragilidad de la existencia humana.

Quizás sentí la necesidad de hablarle a Dios, a la idea de un creador supremo, de un padre infinitamente bondadoso, sólo porque quería darle gracias por tantas cosas maravillosas que me han sido dadas –mi hijo, la familia, el amor, la salud- y porque quería contarle, a mi humilde manera, los asuntos que me inquietaban y para los que no hallaba una respuesta satisfactoria.

Descubrí entonces que rezar me hacía bien, me devolvía una cierta paz interior, y que ese ejercicio de meditación bien podía llevarlo a cabo sin tener que ir a la iglesia a participar de un rito colectivo.

Desde entonces he seguido rezando, y así está bien para mí.

Tengo la idea mediocre de que rezar debería ser, ante todo, un acto de humildad y gratitud; que la idea de rezar no es plantear un pliego extenso de pedidos y favores -que me suban el sueldo, que me quiera esa chica, que gane mi equipo de fútbol- sino más bien dar gracias a la vida, a la naturaleza, a la idea de una justicia superior; y que es bueno rezar cuando te va bien, porque seguramente rezarás cuando te vaya mal -y en algún momento, no lo dudes, te verás ante el dolor, la pérdida, el sufrimiento o la enfermedad.

Pero no me bastó con rezar en la apacible soledad de mi cama. Decidí también ir a misa.

Volví a misa después de muchos años. Fue un momento no exento de emoción. Me animé a ir a misa no porque estuviese de acuerdo con todas las ideas que la iglesia católica postula y defiende en materia de moral personal, pues sigo pensando respetuosamente que muchas de ellas son equivocadas, sino porque sentí que era también una manera de decirle gracias a Dios por tantas cosas buenas con las que me ha bendecido y, así, darle un pequeñísimo testimonio de mi amor.

No voy a misa todos los domingos, y me apena decir esto. Trato de ir todas las semanas, pero en ocasiones estoy trabajando y se me hace difícil, y otras veces, lo confieso, me derrotan la pereza y la frivolidad, tentaciones a las que sé dejarme caer con facilidad. Pero podría decir sin mentir que voy a misa casi todos los domingos.

Sin embargo, nunca me provoca ir a misa. Porque creo -que nadie se ofenda, por favor- que la misa de la iglesia católica es una ceremonia profundamente aburrida.

Uno va a obedecer un ritual estricto: debes repetir unas oraciones antiguas que a menudo ni siquiera entiendes bien, debes oir al sacerdote decir cosas no siempre muy iluminadas, debes repetir con sumisión unos cánticos y unas posturas, debes en suma ser uno más del rebaño y hacer exactamente lo que te digan. No hay la menor posibilidad de que te expreses libremente, de que digas algo tuyo, personal, íntimo, verdadero, de que alguien se salga por un momento del libreto y le dé a la ceremonia un momento de realismo, de verdad.

Todo es demasiado lento, demasiado igual, demasiado repetido y vacío. Basta con dar una mirada rápida para advertirlo: no soy yo el único que se aburre en la misa, muchas otras personas están ahí sólo para cumplir, pero sus miradas distraídas y la morosidad de sus gestos suelen delatar que no están plenamente allí, que se están aburriendo con la digna convicción de que ése es un mal necesario, de que la misa es una obligación aburrida que, bueno pues, hay que cumplir para que cuando mueras te vayas al cielo.

Y yo creo que es un error ir a misa por miedo. No se trata de ir a misa por temor a las represalias de un Dios intransigente y furioso que nos castigará por no cumplir sus estrictas ordenanzas. Se trata de ir por amor, porque tenemos ganas de ir, porque vamos a aprender algo valioso allí, porque vamos a salir sintiéndonos mejores.

Por eso creo que la misa debería cambiar. ¿Quién soy yo para decirlo? Nadie. Apenas un tontuelo despistado que está de paso por aquí como todos los demás. Pero lo digo con cariño y respeto: si la misa es aburrida y los jóvenes no van y la gente sólo repite sumisamente lo que le dicen y poco o nada de aprende, ¿por qué no hacerla más libre, más moderna, más conectada con los problemas y desafíos de estos tiempos?

A mí me gustaría ir a una misa donde no sólo hable el sacerdote.

¿Por qué no puede hablar también la gente, los creyentes? ¿Por qué, en lugar de escuchar todos calladitos al padre, no podemos hablar también nosotros? Me gustaría que la misa sea una creación libre y personal, que cada uno aporte a ella sus inquietudes más sinceras, y que las oraciones sean no una repetición mecánica de credos y padrenuestros que decimos ya de memoria, sin siquiera pensar en ellos -igual como cantamos el himno nacional: como zombies casi- sino una expresión de nuestros pensamientos íntimos y verdaderos.
Imagínense por un momento esto: que el sacerdote le pida a la gente que le cuente sus problemas, y que el micrófono circule, y que las personas se pongan de pie y cuenten libremente sus agobios, sus pesares, sus dudas y conflictos, y que el padre puede decirles lo que la iglesia les aconseja, y que entonces, en esa asamblea de la vez donde todos tienen voz y voto -todos: también las mujeres, los gays y bisexuales, los que se divorciaron, las que abortaron, los que hacen el amor antes de casarse: todos, porque ¿acaso Dios no es todo perdón y bondad, acaso Dios no es la sabiduría infinita que entiende bien de nuestra miserable condición humana?-, y donde, al final de ese diálogo fecundo, uno pueda encontrar respuestas a las preguntas más quemantes y perturbadoras que la vida misma nos plantea.

A mí me gustaría ir a misa para decir las cosas que tenemos en la mente y en el corazón, y no para decir cosas de memoria.

A mí me gustaría ir a misa para que hablemos todos, y no para que hable el cura mientras los demás pensamos: ojalá se acabe rapidito el sermón.

A mí me gustaría ir a misa para aprender y no para sentir que la iglesia está anclada en otro siglo defendiendo unas posturas y unos valores que no siempre contribuyen a la felicidad humana y a la excelencia personal.

A mí me gustaría ir a misa con la misma ilusión con la que voy al cine, y salir hablando de ella como sale uno hablando de una buena película.

Mientras todo siga igual -y mucho me temo que así habrá de ocurrir-, seguiré tratando de ir a misa todos los domingos para decirle gracias a Dios por todas las cosas buenas que me ha dado.

Que Dios los bendiga (y me perdone).

18.3.06

MALDITOS REALITY SHOW


Cuando era chico vi por televisión cómo Caszely le metía un golazo a Palestino.

Como mi papá era fanático del fútbol después cambiaba de canal para seguir viendo goles. Lo increíble es que en el otro canal el mismo gol parecía convertido en el otro arco.

No entendía cómo Caszely podía meter el mismo gol en el arco que estaba a mi izquierda y luego en el de mi derecha. Con el tiempo entendí que un gol puede parecer haber sido convertido en un arco distinto dependiendo de dónde se ubique la cámara.

De ahí, hace mucho, nunca más le creí a la televisión y sus imágenes de color y alegría.

“Aplausos”, “silencio”, “risas” decían los cartelitos de Sábados Gigantes hace largos años para guiar al público cuando se grababa el popular programa por estas tierras. Ahora unos tipos con fonos alientan al público para que griten, canten o aplaudan en los shows en vivo. Las escenografías son de plumavit y casi todo no es lo que parece en pantalla.

Los enfermos de sida de las telenovelas en la vida real no están infectados, las parejas que se besan apasionadamente pasan las noches con otros en sus casas y el Cajarito TUTU TUTU o Che Copete dejan de lado el disfraz y se pierden en los malditos tacos de las calles de Santiago.

El Chavo del ocho era un millonario y nunca me achiqué con las pastillas de chiquitolina. Hasta los reportajes periodísticos cuentan según línea editorial. Un café con piernas puede ser presentado como una oportunidad laboral o como la antesala a la prostitución. Los políticos juegan a decir frases inteligentes aunque no lo son y quieren hacer y hacer cosas aunque no sirvan para nada.

Las modelos no son modelos de nada y los animadores no animan a nadie. Los comentaristas ya no quieren comentar y los artistas deben retirarse de la TV para hacer arte.

No hay nada más irreal y manejado que los programas de televisión. Por eso que querer convencer a la gente que por la pantalla chica se puede ver la vida misma, se puede entrar en las más íntimas intimidades para acceder a un show de la realidad o reality show es penoso y casi humillante. Un cuento chino, como le decían nuestros abuelos. Claro, porque la realidad siempre superará a la ficción, porque es inmanejable, brutalmente humana, escandalosamente vulnerable.

No tiene ni una puta cámara en ninguna parte, ni una editora, ni un conductor que la relate.

Desde Refugio Mekano, pasando por Tocando las Estrellas, Operacion Triunfo, La Granja. La Casa y los que vendrán, al inexplicable Protagonistas de la Fama de Canal 13 todo es manipulado por los cerebros de la industria que ya comprobaron que mostrando los sentimientos y las aspiraciones de un grupo de desconocidos tendrán más audiencia, por lo tanto más avisos comerciales para promocionar esos mismos programas.

Y al final es su negocio, no tiene nada de malo. Por suerte Cortázar ya nos enseñó que no sólo hay historias de Famas sino que también existen las de Cronopios.

Todos tendremos nuestros cinco minutos de fama y ahí está toda la televisión chilena dispuesta a encontrarlo para elevarlo al estrellato, sólo depende de usted de sus talentos y ambiciones. Pero, eso si, nada de realidad, mientras menos real mejor.

Dúchense con trajes de baño, no se les ocurra ir a mear, nada de drogas, menos salir a trabajar ¡qué se cree si este encierro es la pega!, nada de conversar de actualidad: las noticias no son reales.

La realidad es irreal para la TV.

Es medianoche y la cámara funde unos rostros. Luego una cámara lenta recorre sus cuerpos mientras ríen y conversan. Lo que ni sospechan los dueños de la industria es que el mejor reality show está en sus pasillos, en sus historias de ambición, en los sueldos millonarios de los rostros en desmedro de las 160 lucas que ganan algunos productores, en las envidias del que nunca llegará a salir en cámara, en la enfermiza obsesión por el rating de cada día a costa de todo, incluso de hacer creer a los fieles auditores que la televisión es capaz de mostrar por unos minutos la realidad.

10.3.06

UNETE AL POF


“...pasión de la gente principal, y no merece vivir quien vive sin él. No solo alegra y purga el cerebro, sino que instruye al alma en la virtud, y gracias al tabaco puede cualquier hombre llegar a ser discreto. ¿ No has visto que trato tan cortes dispensa el que lo toma a cuantos le rodean, y con que gusto lo va ofreciendo a unos y otros, donde quiera que se encuentre ?. Ni siquiera aguarda a que se lo pidan, antes se adelanta al deseo de los demás: hasta tal punto es cierto que el tabaco despierta en quien lo toma el sentimiento de lo honorable y lo virtuoso.”

( Primera escena de “Don Juan” de Moliere)

Corrió desesperado tratando de encontrar uno de esos últimos rincones sin carteles prohibitivos y su rostro dejo caer una gruesa gota de sudor, delatando una extrema necesidad, un creciente desamparo.

Las leyes aprobadas por el Senado hacían cada vez más difícil degustar esa delicia, aquella amable nave blanca que escupe humo y alimenta seguridades.

La polémica nacional lo llevo a imaginar infinitas tretas en su contra. Tras el revuelo alcanzado en los últimos días, una risa nerviosa persistía en su boca al tocarse el tema.

Era uno mas, pobre diablo, de los perseguidos por la liga antitabacos.

Aquellos que han sentido la agradable, por no decir incomparable, sensación de fumar un cigarrillo después de almuerzo para ver como la boca da paso a una exquisita sensación de humedad y plenitud, podrían entender lo que significaba la perdida del maravillosos deleite.

Los otros rufianes, los enemigos intratables, no.

¿ Acaso no les basta con decirnos que nos ensuciamos los pulmones ?

No. Además nos quieren prohibir hacerlo. Y no es por convencerlos pero, ¡ qué actividad más folclórica que echar humo ¡. Si lo hacíamos antes que los europeos descubrieran el rape.

En memoria de Don Ramón, eterno fumador que tuvo que soportar las injusticias de doña Florinda y los arrumacos de doña Clotilde; por el vaquero del aviso de Marlboro, quien murió feliz, soltero y de cáncer. ¿ Que tiene de malo un cigarrito de vez en cuando ?

¿ Que seria del deporte chileno sin los leales auspiciadores tabaqueros ?

Perderíamos numerosas carreras motorizadas, por no mencionar algunos recitales. Y sin ir mas lejos: ¿ Han visto algún grupo de médicos donde más de uno no fume ?

Aparte ¿ donde ganarían su pan de cada dia los trabajadores tabacaleros ? ¿ Ah ?

No pues señores, no impidan esa eterna compañía nocturna de los creadores viciosos.

Según algunas encuestas, el 46 por ciento de los chilenos fuma ( siiiiii ) destacando los alumnos de tercero y cuarto medio, entre los cuales el 51 por ciento forma parte de este selecto grupo ( créanlo madres ). Mas respeto, entonces.

¿ Por que entonces seguir aguantando los ataques inmisericordes de quienes no fuman ?

Tengo una solución radical para acabar con esto: ¡ Fumadores del país, a organizarnos ¡

Los invito a todos a crear el Partido Orgánico de Fumadores, “POF” (hasta suena a humo)

Para que exijamos salas de fumadores en todos lados: en restaurantes, cafés, cines, baños y piscinas.

Hasta podríamos ganar las elecciones presidenciales del 2010.

Nunca mas al borde del colapso por la ausencia de un cigarro. Nunca mas sufrir la molesta situación de estar recién disfrutando la primera bocanada de humo y oír a un lado la impositiva frase: ¡ Oiga, no ve que voy con guagua ¡ o ¡ No fume aquí que molesta todo el mundo ¡ hasta le ahorraríamos a los escolares esa molesta muletilla de las ancianas: ¡ tan chico y fumando ¡

¡ Dios, como seria una larga conversación sin un pucho; que seria de una velada en un café santiaguino, disfrutando de un espectacular par de piernas, sin la sensación de echar humo ¡

Que seria, es mas, de un recreo universitario sin ese característico humo.

Hallarse sentado una tarde de invierno, luego del rico té de mama, o de la señora, y sufrir la impotencia de no poder prender ni un solo cilindro nicotinoso es algo impensable, repugnante.

¡ Como aguantar el nerviosismo de una entrevista de trabajo sin la relajante compañía de un cigarrillo ¡ ( me dieron ganas de fumar, espérenme un poquito )

...Ya. Sigo. ¡ Que seria de los escritores sin un pucho: como se sentirían si les impidieran tomarse un café luego de almorzar, o si les impidieran meterse las manos a los bolsillos mientras conversan ¡

Senadores y Diputados ¿ qué harían sin su wiskacho de bajativo ?

¿ No es entendible, entonces lo nuestro ?

Por la histórica pipa de la paz, elevando una solicitud a la señora Bachelet y exigiendo comprensión, me despido

Y cuídense, que el “ POF “, desde ahora acecha.

8.3.06

EL REGRESO



Me gusta marzo. Me fascina marzo.

Seguramente porque nací en marzo. Y, a diferencia de lo normal, lo único que espero es que llegue marzo.

Más este año en que pasé de largo. Y, en ausencia de vacaciones, uno ve cómo todos van llegando a este asado que empezó hace rato.

Es más: lo que pasa en el verano es el mejor resumen de lo que sucederá en el año. Es, al menos, lo que puedo concluir tras el experimento de veranear durante tres meses, entre el jardín y el supermercado.

¿Algunas conclusiones? Algunas.

1) Lo mismo que uno ya sabía desde el colegio. Desaparece todo diciembre, enero y febrero.

Conviértete en campeón olímpico de natación, sube cerros, matricúlate en un taller de autoayuda, pero al regreso seguirás siendo el mismo (imbécil) de siempre.

Las parkas Nevada eran reversibles; cierto. Pero uno no. Uno no cambia.

¿Comprobación empírica?

Durante el verano Santiago es una ciudad transitable. Pero llega marzo, y ¡zas! Se vuelve insufrible por causa de los que, se supone, en la playa son buena onda: los que te prestan las paletas y te llevan a dedo.

Claro que son ésos los que en marzo te hinchan las bolas con sus bocinas.

2) El lobby se hace antes de marzo. Parece obvio, pero no lo es. Todos los queques se cortan cuando caen los patos asados. Es más: puede que tu jefe tenga cara de idiota, pero te aseguro que en febrero tiene todo cortado.

Por lo mismo la gente debería salir de vacaciones no en enero ni en febrero, sino en marzo. Antes hay que hacer presencia, muñequear.

Un día después de marzo ya estás frito.

¿Comprobación empírica?

Todo lo que pasa en la tele. ¿Qué pasa en la tele? Bueno: eso. Lo que pasa en la tele.

Todo lo que se hará este año se decidió con cuarenta grados a la sombra. Y, claro, el resultado se sufre después.

3) Las tendencias se clarifican en el verano. Si durante semanas sólo te preocupaste de que no cayera arena en tu toalla, no puedes pedir ahora estar muy hip, en la onda. Todo ya pasó: si no jugaste Go en febrero, no puedes tratar de aprender ahora.

Si no tienes las entradas de Pánico, olvídate de los recitales. Si ya no leíste Yadrasil, olvídate de estar in en literatura. Si no te enteraste de quién se enamoró Isaura, mejor apaga la tele.

Si no sabes quién es Philip Seymour, no vayas al cine.

¿Comprobación empírica?

Lo que llamamos moda es sólo catálogo de multitienda. Pero no es verdad. Están más in los chalecos de alpaca que las chaquetas rusas.

4) No es que se aparezca marzo. Es uno el que se aparece en marzo.

Piensa en una piscina. Durante el verano la cuidas, le echas cloro, algicida, programas la bomba.

¿Qué resultados obtienes?

Bueno: que nunca te bañas, pero la piscina siempre está limpia.

Pasa lo mismo en la vida. Si durante semanas desapareces y, de pronto, apareces en el colegio, la universidad o en el trabajo hablando de lo ricas que son las empanadas de camarón en Caburgua, ¿qué puedes esperar del 2006? Pues nada; nada, salvo que tu piscina mental sea un criadero de sapos.

¿Comprobación empírica?

Los matinales y los noticiarios. Empieza el año y con suerte han cambiado escenografía. Todo el resto es más de lo mismo. Igual. Pero, pucha, no es cierto. Es cosa de ver.

Se cae el Diego Portales ¿y?

Y nada. Nadie sabe qué pasó, no sé, con el WC que usaba Augusto. ¿Dónde está? ¿Se quemó? ¿Qué van a poner en reemplazo? ¿Un supermercado Líder?

Imposible saberlo: los editores vienen llegando de vacaciones. Y, claro, se nota. Se nota porque aún están en rodaje.

Antes no entendía a mi abuelo. Ahora sí.

El tata hizo una casa en la playa y llevaba a hermanos y primos a pasar todo el verano. Hasta ahí todo normal.

Lo raro es que mi abuelo, una vez que apagaba el motor de su Simca, ni siquiera tocaba la arena.

Bueno: eran otros tiempos y antes la gente sabía. Como dice Korn: see you on the other side.

Es imposible desconectarse sin que te desconecten. Basta ver la guerra de las teleseries. ¿Quién perdió? ¿Pues quién crees tú?

Los que se fueron de vacaciones.

6.3.06

A MI HIJO EN SU PRIMER DIA DE CLASES



Jorgito, recuerdo como me gustaba verte deambular por esta habitación cuando eras más chiquitito, viendo como tomabas cada cosa y la mirabas ensimismado, abriendo tus ojitos con admiración.

Me fascinaba ver como recorrías los objetos con tus dedos pequeñitos y regordetes e ibas explorando sus mecanismos con una pasión infinita, apretando botones y jugando con las perillas hasta que agotabas la ultima combinación, movido por una eterna maravilla ante un mundo por descubrir.

Pero ahora te ves ya mayor y partes al colegio, y tu madre te ha vestido impecablemente como un muñequito de hombre grande, tus profesoras te aguardan y todos los hombres esperan que tomes tu lugar como un hombre mas en este mundo.

Duda ahora, mi amor, no les creas, defiende tu fuerza, tu magia, tu maravilla.

Aprende lo que quieran enseñarte, tan bien como el que más, no desperdicies la oportunidad de hablar su lengua.

Aprende todo, pero no creas nada. Tómalo como un juego mas, un juego entre muchos otros.

Quiero que tu profesora me hable de ti como un niño modelo, siempre con la respuesta que ella espera en tus labios, pero tu y yo vamos a ser cómplices, haz que una sensación extraña le recorra el espinazo cuando corrija tus tareas, juega a tener en los labios una sonrisa burlona, mírala a los ojos como el anticristo para que se espante..

Te van a encerrar por primera vez en un mundo inventado.

Déjate encerrar y apréndelo y recítalo como el mejor, y después, dóblalo, guárdalo, empácalo y devuélveselos con cortesía dándoles las gracias.

Que tu magia, tu fuerza, tu maravilla, guatoncito lindo, no la toquen jamás.

3.3.06

LA ANTI REVOLUCION DE LOS BLOGS



Me tienen aburrido, en serio.

Parece que es lo que está de moda ahora último, así como antes estuvo de moda San Expedito, o tal vez junto con el famoso reguetón. No me interesa cómo se escriba eso.

No me molesta que todo el mundo tenga blog, como hasta ahora, ni que las personas influyentes del país tengan que igualarse con el común de los mortales para tener una bitácora donde un número importante de otros mortales comunes tenga que leerlos.

Lo encuentro un ejercicio sumamente entretenido, interesante, didáctico y bueno para el alma.

Lo que sí me molesta es que se le otorguen ribetes de "revolución" a algo que definitivamente no lo es.

¿ O alguien ha sentido algún cambio que remezca sus conciencias y sus existencias, como lo debe ser cualquier cosa que se precie de revolución ?

A lo sumo, todos los que conozco físicamente y tienen blog, ahora escriben más y se sienten más aliviados en algunas materias que antes no podían describir bien. Me incluyo en ese lote.

Pero así como tener un cambio tremendo en la forma de vivir de las personas, en las políticas públicas... en las inversiones, en la economía... Lo dudo.

En un momento pensé en tener un blog temático, como alguien me lo recomendó por ahí, para hacer un "aporte" al sistema. "¿Y a quién le importará también ?", me pregunté después.

"Si no haces un blog temático, la gente se confunde".insistio mi amiga. ¿Y a mí qué?

No estoy haciéndole un blog a la "gente", sino a mí mismo.

Creo que es el mayor ataque de egocentrismo que me ha dado en la vida. Pero es necesario para sobrevivir, y la motivación principal a la hora de sentarse frente al computador a escribir.

Por esta razón me cargan los masters del blogueo, los tipos que le recomiendan a todo el mundo qué es lo que debe tener o no tener un blog, y los mismos que dicen que es una revolución tan grande que va a dejar a muchos mirando hacia el cielo y pensando "¿y qué va a pasar ahora?"

Propongo una (anti) revolución de blogs.

Por qué hay que hacerlo de una forma particular, como ellos quieran, como "los desafíos del siglo XXI lo exigen".

¿Por qué no hacerlo como cada uno quiera no más?

Que no se me malinterprete. Hay ventajas bonitas: coincido con quienes creen en que una gran utilidad de este tema consistirá en que las personas podrán revisar antiguos pensamientos de sus parientes y amigos... cuando éstos estén muertos.

Me imagino de aquí a cincuenta años, mi hijo o mis nietos leerán las páginas de este blog y por lo menos tendrán la idea de qué pensaba yo (para ellos seré importante, no sé para cuántos más en realidad) hace cincuenta años.

Y tal vez algunas cosas les produzcan hilaridad, otras lástima, otras vergüenza.

Con que alguna les motive algún sentimiento positivo me sentiré conforme, supongo.

¿Qué otra cosa?

Se puede sacar afuera la voz para gritar un poco cuando no se puede hacer en la realidad real, reclamar contra gente siempre que uno no dé nombres, escribir sobre sentimientos cuando en la realidad real eso no está permitido, y menos para un homre, ser creativo, ser innovador, pensar, ver la realidad con otros ojos.

Pero ésos son beneficios marginales, por cierto.

Para cada uno y su entorno es bueno tener un blog como vía de escape. Y mientras sea satisfactorio para cada uno, es espectacular que lo tenga.

Por eso no me desagradan los blogs personales y me entretiene leerlos.

No creo que hagan "daño", como plantean los gurús-bloggers; por lo demás siempre está la opción de no leerlos. Echo de menos a "Tierra de Nadie" que decía tan bien estas cosas y ahora se esfumó.

La idea es no dejar que nadie les diga a los que tienen la idea de escribir, cómo hacerlo, cómo armar su blog y sobre qué hablar.

Ni preocuparse por el número de visitas ni por el número de comentarios.

La idea sería, creo yo, dejarse llevar por lo que sea que pase por la cabeza, como decía antes el "leiv-motiv" de este espacio.

La verdad es que no debería haber reglas en esto, no es tan serio, no es la última chupada del mate ni es una verdadera revolución. Mientras esto haga bien, hay que seguir no más.

A fin de cuentas el espacio en internet de Google es tan gigantesco en términos de GBs que da exactamente lo mismo que existan millones de personas escribiendo cosas que no son interesantes "excepto para un reducido grupo" y no "de interés general" o "con muchos comentarios y visitas".

Yo opino que hay que escribir no más, sin preocuparse de nada de estas cosas, sino sólo de ser honesto con uno mismo.

Creo que es el gran beneficio de la proliferación de páginas personales. Porque estoy seguro de que a Google no le importa en absoluto lo que uno está escribiendo.

26.2.06

NOCHES DE FESTIVAL



Tengo la suerte, gracias a Dios, de conocer Chile desde Arica a Punta Arenas, de arriba abajo.

Muchas ciudades y pueblos de mi país los conocí en mi época de adolescencia, en los veranos.

He estado por lo mismo en cuanto festival de verano se puedan imaginar, desde el Festival del Lenguado en Queule, hasta el Festival de Rancheras en San Pedro de Pichasca, pasando por los múltiples festivales de la sandia, del choclo, del chorito, de la manzana, de la sierra, del poroto, del tomate, del jurel, de la arveja y de los burros de Freirína,. además de la semana Valdiviana y la Pampilla en Coquimbo.

El espectáculo es siempre el mismo.

Un escenario ideado por trasnochados tramoyistas obsesionados con la idea de hacer brillar el exiguo presupuesto municipal, una reina de generosas pechugas, un animador cantinflero y bueno para alabar el chauvinismo local y, claro, al menos un invitado de “renombre” internacional que en la costa de Mehuin, por ejemplo, fue un grupo tropical argentino que, pese al destemple de los instrumentos, termino causando estragos.

Así las cosas, cuando recorres el país cual Perico trepa por Chile, con todos los sentidos puestos en el vivo folclor que podrías encontrar ahí enfrente, cual alumno aventajado de Margot Loyola, grande Margot, el festival de Viña es solo el ruido, la bulla, la risotada de los vecinos que termina colándose por el patio trasero.

Ahora bien, quieraslo o no, de todo lo que pasa ahí atrás terminas enterándote a traves de los diarios, a veces muy buenos diarios, que tiene el encanto de ponerse amarillos un segundo antes de de que termines de leerlos.

Todos, eso sí, con el profesionalismo suficiente como para poner la fiesta del pueblo en primera plana. Y todo lo que pasa en Viña en segunda.

Primera lección: todo festival, por chico, modesto y piñufla que sea, aspira a ser “internacional”.

Eso es, de hecho, lo que a uno le queda tras escuchar al ronco animador del festival de corsos fluviales frente al rio Lingue, y entonces el hombre se retorcía frente al micrófono mientras decía que el pueblo estaba feliz porque las imágenes ( que solo captaba una vieja cámara de video 8 ) saldrían de ahí “al mundo entero”.

Segunda lección: todo festival, por pequeño que sea, tiene glamour.

Es el momento en que no solo se va a lucir la alcaldesa, también los carabineros del reten, los bomberos, los periodistas de la radio WWWWD40. Y todos, era que no, querrán lucir sus mejores ropas.

Tercera lección: traer a los artistas es siempre un gran esfuerzo.

Y, aunque sea un picante bailarín de Rojo, esa puede ser la diferencia entre un buen año y uno malo.Incluso entre una mala gestión municipal. Y una pésima.

Finalmente, puedo decir que, al menos en lo personal, queda una ultima y gran lección: el Festival de Viña no es muy distinto a cualquier festival de pueblo.

Puede que haya mas cámaras, mas periodistas de espectáculo, mas canapés, mas watts de potencia, pero en el fondo es lo mismo.

Ni mejor. Ni peor.

Que puedo decir.

Viña tiene festival. Es verdad. Pero Ñipas también. Y Coelemu. Y el Tabo. Y la Serena. Y Valdivia. Y Chonchi.

Ahora, pensándolo bien, tal vez una cosa si sea completamente diferente: en provincia, en regiones, en los pueblos chicos, tienen perfectamente claro que el festival no es otra cosa que un festival de verano: o sea un juego, un happening, una humorada que pese a todo el corazón y profesionalismo empeñado, no tiene otro objeto que entretener un rato a los turistas mientras gualetean, engordan y ensucian el mar con litros de bloqueador solar.

Mi duda es si en Viña lo saben.

¿ Sabrán que lo que pasa ahí no es tan, tan distinto a lo que pasa en Cumpeo ?

22.2.06

PUBLICIDAD DE TELESERIES. LA ESPERANZA
















Media tarde. Calor. Mucho calor.

Starbuck's de Alonso de Córdova.

Me encuentro con Isabel Santelices - una guapa y buena amiga- para tomar unos ricos frapuccinos mientras matamos la tarde conversando.

Isabel me pregunta bla, bla, bla.

Yo le respondo bla, bla, bla.

Y todo bien hasta que Isabel pregunta por este blog: Y entonces me dice que por qué tan amargo,que por que tanto pesimismo y tanta pena, tanta soledad, que por qué encuentro todo tan malo.

No es la primera persona que me hace la misma observación. Ya Verónica Quezada, otra amiga, me amenazo con dejar de leerme si sigo escribiendo en el mismo tono. triste y gris que me ha caracterizado este ultimo mes.
dice que la deprime leer mis columnas.

No sé qué decir. Entro en shock. Miento. Digo la verdad. Y respondo que todo no es más que un invento.

Que Jorge Eduardo no es Jorge Eduardo.

Que cada vez que escribo no hablo yo sino el ventrílocuo.

Que qué hacer. Que tengo una pena en el corazon, No me jodan, que ya no creo, ya no compro, No me hinchen las pelotas.

Pero que si el desvarío de mi vida se transformara en una maravilla o, no sé, de pronto fuera otro, todo sería muy distinto. Y en vez de escribir sobre mi soledad y mi aciago destino (y lo peludo que se ha vuelto el planeta de los simios) pues escribiría más que entusiasmado sobre lo bien que le hará la soltería a Pato Laguna, lo lindas que están las flores que han crecido en mi jardín, lo rico que es bañarse en la piscina o que acabo de pesarme y he bajado al menos tres kilos; cosa que redunda en que estoy triste pero flaco.

La pregunta es: ¿serviría? ¿Me leerían mas si de pronto dejara de ir contra la corriente? ¿Si dijera que acabo de comprar entradas para ver a U2, en primera fila? ¿Si fuera nice? ¿Si dijera lo que todos quieren escuchar? ¿Si escribiera lo que todos quieren leer? ¿Sí? ¿No? ¿A quién le importa?Claro que puede que no vaya por ahí la cosa. Y, en verdad, esté peinando la muñeca.

Puede que de tanto buscar el Lado B, finalmente yo mismo me haya convertido en un B.

Un B con b minúscula: apenas la sombra de un hombrecillo.

Puede ser. ¿Por qué no? Es, al menos, lo que mis enemigos quisieran creer.

Pero déjenme decirles algo: no lo creo. Lo dudo.

De hecho después del encuentro con Isabel me he preguntado una y otra vez: ¿de verdad que encuentro todo malo?

O, como diría Salomón: ¿todo es una mierda?

A ver. Como a fin de cuentas este blog no es más que un raro experimento de vida online, los últimos días he tratado de ver la vida con mas optmismo incluso he visto mucha tele con la secreta esperanza de encontrar algo positivo en mi vida. La pregunta es ¿lo encontré?

Sss... Sss... Bueno sí. La verdad que sí. Y en esto seguramente voy a coincidir con todo el mundo.

¡Qué agradable es ver la nueva publicidad de las nuevas teleseries! Bravo. Hurra. Qué felicidad.

Todos los comerciales quedaron increíbles.

Ahora, de hecho, Pancho Reyes parece que estuviera en Matrix y no en La Vega. Y Mane Sweet en Nikita y no en Las Ursulinas.

Uf. Qué alivio. Así es que ánimo. Ya sólo queda un poco. Sólo un poquito. Y pronto tendremos la prueba de fuego.

Ese día de marzo en que, por fin, podremos decir: ¡Viva la televisión chilena! ¡Las teleseries son tan buenas como sus comerciales!

No sé quién irá a ganar pero, gracias al boom del nuevo cine o qué se yo, hay un antes y un después en el mundo de las teleseries. Y eso no es menor: como en Chile las teleseries son tan importantes, más allá de los caminos asfaltados, ahora sí que podremos decir que Chile cambió.Finalmente.

En buena. Muy en buena.

19.2.06

CINCO RAZONES PARA NO IR A VER A U2



1) Ya fui: Y lo pasé bien. Muy bien. Me gustaron. Rayé con la escenografía. Encontré increíble que se pusieran la camiseta de la Roja. Me emocioné cuando cantaron "With or without you". Pero ya está. Con una está bien. Ver dos veces la misma película es, derechamente, convertirse en fan.

¿O me van a decir que no tocarán las mismas canciones? ¿Incluso en el mismo orden?

2) La tarjeta Ripley: No tengo tarjeta Ripley. O está copada. Da igual. ¿Endeudarse para ver a U2? ¿Pagar el recital en cuotas como si se tratara de un pack de calzoncillos en liquidación de verano? ¿Y para qué si dicen que hasta sale más barato ir a Buenos Aires, con hotel incluido?

A ver ¿De quién es la culpa de que el recital en Santiago sea el más caro de toda la gira Vértigo Tour?

¿De DGmedios? ¿O de los propios U2 que antes cantaban "fans kids, I dont need it" y resulta que ahora parece ser lo único que precisan?

Si les preocupa tanto la pobreza en el Tercer Mundo, ¿por qué no cobraron precios para sudacas? ¿O qué creen? ¿Qué Chile es la nueva Finlandia? Mmm.

"Vértigo Live in Chicago" está bien. Me sé de memoria el DVD. Pero seamos sinceros. En ninguna cuneta se necesita tarjeta de multitienda.

3) Más de lo mismo: Hasta "Zooropa" bien. Todo bien. Valía la pena comprar uno a uno sus discos. Piratearlos: lo que fuera. Pero desde que salió "Pop", U2 se convirtió en todo lo que odiaba, todo lo que no quería ser. Más cuando salen de gira.

No sé qué pasó, pero algo pasó. ¿"Achtung baby" dejó la vara muy alta? Puede ser. Puede que no también. Y, en verdad, puede que sólo esté escribiendo idioteces. Pero en mi boluda (y modesta) opinión, U2 ahora está bien para un especial de MTV. No lo dije yo. Alguien lo dijo: "Cuando a una banda sólo la puedes disfrutar en un estadio, es símbolo inequívoco de que algo malo pasa con esa banda".

El otro símbolo es que aparezcan en la portada de "Rolling Stone". Y, no sé ustedes, pero yo no compro "Rolling Stone".

4) El factor Bono: Nada es gratis en la vida. Y, haber interpretado a "The Fly" o "MacPhisto", no lo fue tampoco para el bueno de Bono. Algo pasó con Paul. Más ahora que quiere ser la nueva Madre Teresa de Calcuta. No me van a decir que no: ir a ver a Bono es como ir a ver al Papa. Nada contra el Papa, obvio. Todo lo contrario. Pero el camino de la santidad no parece ser la senda que uno supone para un rockero, por muy católico que sea el rockero.

No soy de los que lo recriminan porque haya dicho que Borges era chileno. De hecho, si algo me molesta, son sólo sus lentes Armani: día y noche. Qué daría yo para tener unos lentes así. Y verme la mitad de bien. Pero, chuta.

Entiendo que la idea forma parte del proyecto RED, cuyo loable objetivo es combatir el sida en África. ¿Pero con lentes? ¿No podría haber sido con calcetines?

Sospechas. Sólo sospechas despierta Bono. Todos sabemos que, años atrás, combatió la hambruna en Etiopía. ¿Pero qué? ¿Eso le sirvió más a su propia imagen o a los africanos? ¿O no es acaso por eso que Bono abraza a Bush?

¿Qué va a hacer ahora en el Nacional? ¿Cantar a dúo con Michelle Bachelet?

5) Franz Ferdinand: Ya están liberados. Aleluya. Ya no es necesario ir a U2 para ver a los escoceses que arrasaron en los Grammy.

Y eso es todo. Take me out.

16.2.06

CONFUSIONES



Yo siempre he sido en la vida producto de confusiones.

Confusión de identidad, confusión de ir sintiendo el no saber lo que soy, confusión de decidir como formar mi destino, confusión de compartir mi tiempo con otra gente, confusión que ha alimentado todas mis indecisiones.

Es la dura confusión de dudar de mis valores, y así, dudando y confuso se ha conformado mi historia, y por eso me sumergo en este profundo absurdo.

Confundido en sentimientos que siento, y luego no siento.

Ay, que triste es confundirse en los intensos momentos en que la gente que amo espera mi decisión.

Y este camino es tan duro, tan difícil y tan cruel, que a pesar de confusiones me impulsa por principios a sentir y querer ser.

Y la lucha no es estéril.

Porque a mitad del camino que importante es saber que entre tantas confusiones, confundido, o confundiendo, como todo el mundo va, sé que seguiré viviendo con aciertos con errores.

Confundido hasta el final.



.

14.2.06

SANTIAGO VACIO



Debo admitir que no estoy hecho para tomar vacaciones.

Como que me deprimo si no estoy haciendo algo.

Últimamente es por reflejo: había pensado dejar la tensión de escribir en mi blog durante las vacaciones, pero igual sucede: salto al computador y prendo el Word para dejar algo ahí.

Ahora Santiago esta vacio. Si sales en micro, llegas antes a tu casa.

Los árboles están verdes y la gente camina piola, como flotando.

Dos motos pasan frente a Ricardo Lyón.

Hoy es 14 de febrero, dia de los enamorados y el cielo esta gris, ¿ seran las nubes que cubren mi corazon ?

Los titulares califican para "aunque Ud. no lo crea, esto es noticia" y un aire tibio corre en las noches: como para dejar la ventana abierta de la casa mientras uno duerme y siente el caminar insoportable de los gatos por el entretecho.

11.2.06

RECUERDOS DEL PASADO



En mi total aburrimiento de vivir solo... las múltiples ocupaciones de mis amigos, y la falta de compañía cibernética opté por arreglar mi pieza... mi closet... para ser más específicos...

Cuál va siendo mi sorpresa que en el espacio de arriba... atrás de toda la ropa sin usar y polvo y cassettes viejos... había un par de cajas de zapatos...

Las tire al suelo... me senté ahí... y me transporté.

Es increíble cómo las vueltas de la vida, la sociedad, las presiones y todos esos factores que nos acosan conforme llegamos a la edad adulta, logran ir borrando poco a poco los factores que eran importantes en la infancia y la adolescencia.

Estas cajas guardaban mi vida del último año del liceo,el Liceo 15 de La Reina, hasta el primer año del instituto INCA CEA...

Las cartas de esos amores adolescentes...cartas que al final firmaban "TUYA POR SIEMPRE"

¡Qué fácil eran esas promesas! de esas tantas pololas por siempre...

Cartas que me hicieron recordar el sufrir de un primer amor... el sufrir de una pelea en casa... el sufrir de un malentendido escolar... unas bajas notas...

Cartas que me llevaron de vuelta a la alegría de la que fue mi primera polola... mi primer beso... el reconocimiento en el concurso de poesias... en el de musica...

Cartas que me recordaron que estuve fuera de Chile un año... que me recordaron que hubo quienes me extrañaron...

Tarjetas de cumpleaños... de navidad... de el día de los enamorados...

Cartas de los amores de adolescencia... de amigos tan lejanos al otro lado del océano como de amigos tan cercanos al otro lado de la escalera...

También me encontré con las pruebas de que fui locutor de radios de provincia... y la pulsera de ese hospital en el que estuve cuando me operaron de una hernia

Encontré letreros con nombres de mujer. Isabel, Margarita, Pamela, Jacqueline... algunas de las que no me acordaba... y todas,al parecer, robaron mi corazón... aunque el robo durara un minuto... o 3 años...

Encontré boletos de micro... encontré respuestas a peleas tontas con mi mejor amiga a la fecha...la Cecilia Rojas, encotré otros textos de gente que me dice "vales mucho nunca cambies"... palabras muy lindas... gente que confiaba ciegamente en mí... encontré servilletas con leyendas... entradas de recitales... de cine...

Recordar es vivir... es asomarte a tu pasado, para entender tu presente y trabajar en el futuro...

Recordar que hubo gente que te quiere... que te quiso... que hubo una mujer que moría por ti en silencio...aunque todos lo supieran

Recordar que tuve amores platónicos...y que fui fan y guardé póster y fotos y artículos de artistas que me gustaban...

Y ahora... me toca adentrarme a otro mundo mágico... al de las imágenes... organizar mis fotos y perderme otra vez...

Ya recordé porque a veces deseo con tanto fervor volver a ser niño otra vez...

8.2.06

5 SUR - FM



El fin de semana pasado estuve en Talca y en Constitución.

Entonces caí en la cuenta de que, cuando uno maneja por la 5 Sur, no existe ninguna radio.

O al menos la radio de mi auto no pesca ninguna.

Cero radio, cero. Sintonía huevo.

Cada vez que quiero escuchar algo, alguna nueva canción, alguna música del recuerdo o, simplemente, compartir con algún locutor o locutora algo tan intimo como el vació hiperexistencial de mi soledad, me encuentro con que el dial se ha copado con el mismo, y delirante, desfile de famosos que uno esperaría ver en las revistas del corazón.

¿ Y para que?

Para hablar, hablar y hablar.

¿ Quieres noticias ?

Ahí esta Mauricio Bustamante, con su lenguaje inagotable, digna del conejito Duracell.

¿ Comentarios de actualidad?

Hay muchísimo para elegir: Macarena Puigrredon, Juan José Lavin, Nicolás Vergara, a este lo veo todos los días tomando desayuno en el hotel en el que trabajo, ya somos casi amigos. Mauricio Hofmann, incluso Rafael Cavada.

¿ Copuchas ?

“ SQP” versión radial, en la Pudahuel.

¿ Deportes ?

Solabarrieta, Carcuro, Sergio Livingstone, Milton Millas, en fin.

¿ Magazine ?

Catherine Salosny, Pato Torres, Leo Caprile, incluso Jorge Zabaleta; el actor.

Si analizas, con horror te daras cuenta que están todos. O casi todos. Muchos o demasiados.

¿ Pero por que les gusta hablar ?

¿ Porque en verdad tienen cosas importantes que contarnos ?
¿ O es que acaso en la tele ganan muy poco y necesitan un pitutito ?

¿ O porque la fama es así y si te obliga a algo no es a otra cosa que querer estar en todas, en demasiadas al mismo tiempo?

Ah que importa. Lo que sí se es que todo esto ha llevado al fin de la radio.

Antes la radio (no me digan que no) a uno lo acompañaba.

Cinco, diez, quince años atrás era la radio la que estaba con uno. Pero eso se acabo.

Ahora es uno el que esta con la radio. Y como no si los rostros terminaron convirtiéndose en voces y, al final, la radio no es la radio sino una tele sin pantalla fácil de meter en cualquier en parte.

Así las cosas, a cambio de poder escuchar un poco de música, los auditores tenemos que soportar todas las sandeces de estos ventriluocos del ego hipertrofiado.

Es raro lo que pasa con la radio. Es cierto que existen programas realmente entretenidos como “Terapia Chilensis” ( con Andrea Vial, Villegas y don Héctor Soto); o bien de culto como”Coma” de Vicente García Huidobro; o incluso francamente divertidos como el ya clásico de Comparini y Felipe Izquierdo: o nuevos e interesantes como “Ocio Puro” de Salfate y Alejandra Parada; o bizarros como el del Doctor Pino en la Corazón; o inspiradores como el de Antonella Estévez e Ignacio Franzani en la radio Universidad de Chile.

Lo que me extraña, en verdad, es el exceso de famosismo, al punto que hay cosas francamente inexplicables como “Jiles & Jiles”, el programa que ofrece a todos los giles la siempre locuaz Pamela Jiles y, escúchenlo bien, su hermana.

Súmenle a eso el programa de Chavito, el de Cristian Sánchez y Rodrigo Bastidas, el de Ivan Guerrero de “CQC” , el de Katyna Huberman o el de Maria Gracia Subercaseaux.

Todo esto es como musho. Un gran mareo

No quiero ser irrespetuosos con todos ellos.

El único objeto de estas líneas es decir que no seria mala idea que alguien inventara algo así como “5 Sur FM”; una radio para la ruta, una radio sin ningún maldito famoso: una radio para disfrutar de la música en los momentos en que quieres escuchar música y no toda esa migraña a la que nos quieren acostumbrar.

¿ Será muy difícil que la radio vuelva a ser radio ?

¿ Nadie quiere hacer “Costanera Norte FM” ?

¿ Nadie ?

3.2.06

BAJO LLAVE



Debería aprender a no comprometer tan pronto el corazón, a ser más inabordable, más misterioso, dar menos confianza y ofrecer aún menos… para evitar que los cambios de esas personas me afecten demasiado, para poder aceptar mejor que las cosas empiezan y terminan, que no todo tiene por qué tener una duración prefijada, que a veces todo termina incluso antes de haber empezado, que no siempre se pueden aprovechar las oportunidades que la vida te ofrece, para aceptar que cada uno siga su camino por mucho que transcurran en direcciones opuestas.

Debería guardarme los sentimientos bajo llave y no permitirles que salgan a flote cuando les da la gana.

Últimamente se han empeñado en estar presentes en todo, en este lugar…

Y nunca me ha traído nada bueno sentir demasiado.

Cuando me muestro vulnerable ante alguien, al final acabo siéndolo y no me lo puedo permitir.

Debería haberlo aprendido hace tiempo en este pequeño mundo.

No es bueno dejarse llevar por cantos de sirena, por espejismos…

Lo presiento, será visto y no visto, y ya es tarde porque ya es personal…

Ahora sí me entristecere cuando las cosas sucedan como deben suceder.

Tarde… siempre tarde; la historia de mi vida.

1.2.06

PALOMA



Paloma de veintisiete primaveras
con el alma en una esfera
para quien te quiera amar

Volaste un dia hasta mi hogar

Paloma de otro palomar

Y en mi cama te sacastes todos los pudores
y escondistes los temores con sabor a ingenuidad
Paloma tierna, la soledad te hizo volar hasta mi hogar

Una Paloma en celo, hasta mi hogar llego
y dejo en mi cama, las huellas de su amor

Despacio se puso el pantalon rojo ambar
y la tela en su cuerpo se entibio
cerro la puerta y se marcho
llevandose mi corazon

Y si tu Palomo ha olvidado el verbo amar
no habras la puerta para todos los demas
no tengas miedo a enfrentar
tus mentiras con la verdad

31.1.06

LATERO ¿ YO ?


Un conductor gesticulando como el peor de los actores nacionales, atrapado en un estudio ochentero y con una banda de pub malo sonando de fondo. Así es “La tele o yo”,el nuevo programa de Julio César. Eso, más monólogos lamentables y sobreactuados.

El primero fue sobre cómo Julio.Cesar había logrado tener su programa a punta de sacarse guata, papada y alargarse los dientes con risas sobreactuadas en el estudio. Y en el sillón de la casa, nada, ni una mueca. Cri, cri.

Lo que Rodríguez no cuenta en sus monólogos de chistes olvidables fue su verdadera mutación: la de un periodista que partió como una especie de Lanata,dando peso y forma a La Nación Domingo, y que luego ayudó a crear Plan B. Eso, hasta que llegó a la televisión: primero como editor de De Pé a Pá, luego como jurado de Rojo y finalmente, como creador de Rojo V.I.P.

Un Audi y el reconocimiento de la señora Juanita fue el premio del destino; toda intención de denuncia, completamente borrada. Los tiempos del JC periodista estaban atrás.

El problema de Julio César no es que sea un mal entrevistador, mas allá de una que otra pregunta de mal gusto (“¿Quién la tiene más larga, Paulsen o tú?”, le preguntó a Villegas en La Tele O Yo).

Lo que le hace la gran zancadilla –como a todos en la tele- es su ego que quiere tragarse la pantalla. Y cuando se ríe de sí mismo, da la impresión de que la están pasando mal.

Por eso no es un buen late. Y se queda sólo en ser la “versión chilena” de Buenafuente.

Julio César es el funcionario trasgresor de TVN. Uno que disfraza a alguien de un pito para que diga que “está aburrido de ser ilegal”, o del padre de Elton John para reírse de los homosexuales, pero que termina siendo otro treintón chileno con el síndrome Estocolmo: esos progres que dentro de sí llevan un pequeño y temeroso dictador.

Por eso Julio César es capaz de entrevistar a Francisco Javier Cuadra y definirlo como un Rolling Stone (puaj!) Eso no es irreverencia, eso es como cuando consideraban a Cristian Sánchez como un “tipo atrevido” o a Felipe Izquierdo como un “ácido”. Esas son mentiras.

Y es que lo más siniestro que tiene la tele, es hacerte creer que eres el rey del mundo, el más gracioso, el más jugado, el más de lo más, como le pasa a Julio César.

Es que el saludo de la dueña de casa te aleja de la realidad de solo ser un empleado de un canal.

En conclusión: entre la tele o uno, gana siempre la tele.

A uno lo pueden cambiar.

29.1.06

DE VUELTA



No he muerto.no desapareci.no me borre.no me aburri.no melatie. solo descanse.
y volvi a escribir con miedo.por que me da miedo fallar. por que me da miedo mentir.
quiero jugar con palabras.quiero jugar con tunombre. se que te molesta tando que yo
ya no este ahi.

pero estoy contento. es que volvi a creer,volvi a soñar,conoci a una mujer maravillosa,
no lo ha pasado muy bien,quiero ser su amigo,su mejor amigo, que vuelva a creer en
la vida y que tenga sueños, que vuele, que sea feliz, quiero verte reir,Adriana.

Tambien estoy un poco gordito.duermo mas.como menos.me estoy reinventando.
como me sana escribir.

Gracias por estar ahi .gracias por sus mensajes.los lei todos.

Y me vuelvo a reintegrar a la internet, que es como un espacio vacio, algo asi como
un escenario donde se puede hacer de todo.

Y es que nunca entendi como la gente cuando no hay autos, camina por la vereda:

Hay que aprovechar el espacio.

Hay que tomarse la calle. Aunque sea uno solo.

Y hay que protagonizar la vida de cada uno.No dejes que el guion lo escriban otros.

6.1.06

ESTOY AGOTADO




Apenas llevamos una semana de este nuevo año y ya quiero que se acabe. Qué agote.

Estoy reventado. Veo las noticias, leo los diarios y, simplemente, me agoto.

Vuelve el Rumpy, dicen: qué lata. ¿A quién diablos le puede interesar lo que piensa el Rumpy, especialmente en materia de sexo?

Recién comienza el 2006 y ya no quiero escuchar a Fiona Apple. Ni saber qué leen Pedro Gandolfo o Cristián Warnken. O enterarme de si Pablo Mackenna logra conciliar el sueño.

Ya no quiero comer helados de pistacho del Coppelia, ni pastelitos donde las Bezanilla, ni cafés con sabores extraños en el Starbucks.

No quiero escuchar más un maldito pronóstico de Ángeles Laso sobre cómo será el 2006. Más ahora que, en 2006, Paulina Nin está de regreso. Galla. Qué agote, pero, más que eso, qué horror.

No quiero ver a Fernando Lasalvia quejándose de lo famoso que está. Ni a Bachelet quejándose de lo que hace Piñera. Habrá que tener dientes fuertes para soportar 2006.

¿Cuántos días van? ¿Cuatro, cinco? Quizás seis. Pero ya no quiero enterarme más de lo malo que soy. Y lo bueno que es el té verde. Ni quiero esperar más todos esos especiales en los que sólo se habla de lo gordos, sobreendeudados y desprotegidos que estamos.

No quiero saber más de la maldita invasión de los malditos diyeis. Más ahora que las fiestas se llenan de pendex. Y cómo no, si la música electrónica antes era el futuro y ahora sólo es el presente.

No quiero leer disorder.cl (el sitio favorito de Santiago Errázuriz).

No quiero pagar la cuenta de VTR.

No quiero viajar una hora y media todos los dias en la 353.entre mi casa y mi trabajo.

No quiero ir a votar el proximo fin de semana,ni me interesa quien gane. total yo voy a anular mi voto.

No quiero saber mas del messenger ni de toda esa fauna de personajes que pupulan por el con sus mentiras y engaños. En el messenger aprendi que la estupidez humana no tiene edad ni genero, personas vacias espiritualmente y con problemas sicologicos graves. mujeres de 35 y 40 años que actuan como si tuvieran 15.

No quiero contestar mensajes de texto. Ni leer mails. Ni ver cómo los pulgones rebeldes hacen fiesta en el jardín. Tampoco verme en el espejo o navegar el Mapocho: lo que faltaba. Con cueva tengo un auto y, como si fuera poco, ahora tengo que tener una lancha.

No quiero saber que Eduardo Cadima, el grafitero del Cusco, nuevamente está preso.

No quiero escuchar una canción más de Felipe Avello. Ni un chiste viejo de Carlos Helo. Ni las payasadas de Rocka Valbuena. Ni los sueños urbanos de Jordi Castell.

Estoy agotado.

No quiero ver a Patricio Bañados quejándose de que ya no escuchamos a Carmen; cuando yo a la Carmen, la nana de mi mamá, la escucho al menos una vez por semana.

Estoy agotado.

No quiero ver la nariz de Katyna Huberman ni la risa de Pancho Melo. No quiero saber quién ganó un APES. Ni, menos, quiénes votaron por él.

¿Qué pasa? ¿La energía se va?

Nada. Ya no quiero una vida online. Quiero una vida. Una vida sin aloe vera: sin el agote de la sobre exposición. No quiero opinar. No quiero criticar. Tampoco quiero onda o estilo. Ni siquiera cortarme el pelo, pues ya ni siquiera quiero pelo.

Estoy agotado.

No quiero escuchar a Lagos refunfuñando de nuevo. Ni escuchar que la economía chilena crece cuando la mía nunca ha crecido.

No quiero volver a escuchar que Fernando Villegas es el Fernando Savater chileno. Ni ver de nuevo a gente intentando bailar ballet (¡ballet!) en "Rojo", a la hora del té.

Ni siquiera quiero que mi ring tone sea Crazy Frog. Ni quiero saber si Ballero conduce un Gran Hermano en Ucrania.

Ya lo dije: estoy agotado.

No es necesario ser María José Quintanilla para sufrir por estrés.

Hagan lo que quieran con Fujimori. ¿Evo Morales volverá a plantar coca? Bueno: entonces pongan maceteros en todas las sucias plazoletas de ese país. Y háganse ricos. Todos. Sean felices. De verdad que se los deseo.

Yo ya no puedo más. Yo ya no puedo leer las columnas de Patricio Navia ni seguir los análisis de Manuel Antonio Garretón en torno al debate presidencial. Sorry: no puedo más.

Ni siquiera tomar pichichenlawen; el tónico mapuche para manejar el apetito incontrolable cada vez que se escribe.

No quiero vivir mas en Santiago.con sus malls, su cemento y su smog.con su locura. El Norte me llama cada vez conmas fuerzas en mi corazon y tambien me llama Dominique.

Yo ya no buceo, pero toqué fondo. Piiii. Stop.

No quiero ser humanista cristiano. Ni saber adónde viajará la Esmeralda este año.

Sólo quiero nada. Silencio.

¿Será posible que alguien jale el enchufe?

Piii.